Teresa: quién soy

Teresa:

“Hija mía, esta carrera va a proporcionarte mucha cultura y poco para comer” Estas palabras dijo mi padre, sentados en la mesa, cuando le comuniqué que me iba a matricular en la escuela de Arte.

Más allá de los contras familiares, el latido se aceleraba cada vez que mis manos se manchaban de color. En el taller de pintura me enseñaron a ver todos los verdes de una manzana verde.

Pasé varias experiencias laborales, sin detenerme demasiado, hasta que me ofrecieron un puesto de cocinera en el restaurante de un Centro Deportivo.

Cocinar es manipulación del color, creación, innovación y contribuye al bienestar de los que se sientan a la mesa. Arte, vida y trabajo, para mi, son palabras imposibles de conjugar por separado. Trabajé en la cocina, me expresé, aprendí y me capacité como chef. Después de 7 años me propuse el reto de crear una marca personal y abrí mi propio restaurante. Superadas las expectativas, aprendí que los errores pueden ser grandes oportunidades de aprendizaje, un tiempo después traspasé el negocio.

El primer mes no podía sostener el cuerpo, el segundo mes comencé  salir a la calle, el tercero tenía más ocupaciones que horas los días, el cuarto retomé la pintura, el quinto mi cabeza comenzó a pensar con mayor claridad, el sexto, motivada por cómo contribuir al bienestar de los demás, me inscribí en un grado superior de Técnico en Integración Social (TIS). Con el impulso de adquirir nuevas herramientas y habilidades, me formé en Coach Ejecutivo, de Liderazgo, gestión de Equipos, RRHH, Inteligencia Emocional y PNL.

Enseguida pude colaborar con la empresa de Recursos Humanos Perfil Professional (Barcelona), interviniendo en la transformación de varios equipos en colectividades y en restauración, hasta el momento de trasladar mi residencia a la Comunidad de Madrid.

Compartiendo mis capacidades, he ayudado a muchas personas y empresas a buscar soluciones en lugar de anclarse en los problemas. El valor añadido que aporto con mi proceso y experiencia, es que puedo ayudar tanto a empresas como a personas, a encontrar el bienestar con el entorno, a gestionar los estados de incertidumbre, a mejorar las relaciones y la comunicación, y a  aprender a organizarse en equipo. Todo en conjunto para saber sacar mayor provecho de los recursos existentes, utilizar al máximo todo el potencial y mostrar la mejor versión de lo que uno es, a través de lo que hace.

Para mi el arte de vivir es tener consciencia de que entre creer y crear existe solamente una letra de distancia:  A de actitud, amor, acción, apoyo, aprendizaje, aceptación…